jueves, 11 de octubre de 2007

El silencio de Marcel Marceau

Enviado por Edgardo Cwik (¡¡¡GRACIAS!!!)



En 1997, en una entrevista que le realizara el diario francés "Le Monde", decía:



"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía como contar. Yo me llamo Mangel y tengo origen judío. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio.”

Su desaparición física no afectara la memoria de las generaciones que gozaron con sus colosales actuaciones y menos aún la de los numerosos niños, hoy hombres, que gracias a su bondad y habilidad, fueron rescatados de las garras del nazismo.

En 1939 los nazis desalojaron a los habitantes judíos de la región de Alsacia y Lorena. A la familia Mangel le dieron apenas dos horas para recoger sus pertenencias y sumarse a la columna de desplazados que se dirigía hacia el sudoeste de Francia. El joven de apenas 16 años y su hermano cambiaron el apellido de nacimiento, Mangel, por el de Marceau y así, gracias a la cualidad de Marcel de confeccionar documentos ambos se unieron a la resistencia clandestina de Limoges.

El padre de Marcel, un carnicero kosher, fue capturado, deportado y asesinado en el campo de exterminio de Aushwitz, en 1944.

Durante su paso por la resistencia, Marceau brindó su talento artístico para confeccionar nuevos documentos de identidad de numerosos niños que, de ese modo, eludieron la muerte segura en las cámaras de gas. Marcel Marceau se cuenta también entre los que ayudaron a trasladar a muchos niños a la neutral Suiza.

Luego de la liberación de París, Marceau se alistó en el ejército francés en donde, dado su perfecto dominio del idioma ingles, fue nombrado hombre de contacto con el general George Patton. Su talento artístico fue rápidamente conocido entre la tropa y su primer show fue una exitosa actuación ante 3000 soldados americanos dentro de una tienda de campaña.

"Desafortunadamente nunca podremos destruir el mal, pero el bien existe y debe madurar" así se despedía el mimo más famoso del mundo de la ciudad de Buenos Aires con una función de gala en el Teatro Colón y una presentación en el teatro Gran Rex. Ocasión en que la (FIRW) Fundación Internacional Raoul Wallenberg distinguió a Marcel Marceau con una placa por sus acciones de salvataje de numerosos niños judíos durante la segunda guerra mundial. Sobre Raoul Wallenberg, el diplomático sueco, salvador de alrededor de 100.000 personas durante la Shoa, Marceau dijo:

"Para cumplir su misión con éxito se vio obligado a sobornar a oficiales nazis así como emitir miles y miles de pasaportes de protección que salvaron innumerables vidas".

El mimo más famoso del mundo, con su arte universal de los gestos, ese arte que en silencio atraviesa las fronteras y habla directamente al corazón de los seres humanos sin exclusiones, ha ingresado a los 84 años al mundo del silencio eterno.

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