jueves, 31 de enero de 2008

Leyes de Nuremberg

Leyes raciales puestas en vigencia por el parlamento alemán en Nuremberg el 15 de septiembre de 1935, que se convirtieron en la base jurídica para la política del racismo antijudío en Alemania.

Trece decretos adicionales fueron agregados a las leyes de Nuremberg durante los ocho años posteriores, entre ellos la primera definición oficial de judío y de ario, según su árbol genealógico.

Las leyes de Nuremberg excluyeron sistemáticamente a los judíos de la vida alemana.

La primera de las dos leyes de Nuremberg se denominaba la “Ley de Ciudadanía del Reich” y establecía que dicha ciudadanía cabía exclusivamente a los arios. Esto despojó a los judíos de sus derechos políticos, y los redujo de Reichsbürger (ciudadanos del Reich) a Staatsangehörige (súbditos del Estado).

La segunda, denominada “Ley para la salvaguarda de la sangre y el honor alemán”, prohibía los casamientos y las relaciones extramatrimoniales entre alemanes y judíos, el empleo de mucamas alemanas menores de 45 años en hogares judíos, y el uso de la bandera alemana por parte de judíos.

Durante los primeros tiempos del régimen nazi, se hacían excepciones en la discriminación de los veteranos judíos de la Primera Guerra Mundial y los funcionarios del Estado que habían trabajado antes del estallido de la guerra en 1914

Las leyes de Nuremberg anularon esas excepciones; los héroes de guerra judíos debían ser tratados exactamente igual que cualquier otro judío.

En el verano de 1935 los nazis se hallaban urgentemente necesitados de leyes como éstas. El Partido Nazi no tenía una política clara sobre el estatus de los judíos en Alemania, y existían conflictos entre líderes partidarios y funcionarios estatales sobre la “cuestión judía”. Habían estallado disturbios antijudíos, el partido y la opinión pública reclamaban alguna clarificación, e Hitler se vio presionado a proporcionar una respuesta.

Las leyes de Nuremberg apaciguaron a los funcionarios nazis que habían estado reclamando la inclusión de disposiciones antijudías virulentas en la plataforma partidaria.

Las leyes de Nuremberg no sólo brindaron un mecanismo legal “legítimo” para excluir a los judíos de las corrientes principales de la cultura alemana, sino que también proporcionaron al Partido Nazi una base racional para los disturbios antisemitas y los arrestos que habían llevado a cabo durante los meses anteriores.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

lunes, 28 de enero de 2008

Fotos de la Noche de los Cristales Rotos


Kristallnacht - “Noche de los Cristales”

También llamada “Noche de los vidrios rotos”.

Pogrom llevado a cabo por los nazis en toda Alemania y Austria en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938.

El nombre hace referencia a las vidrieras de los comercios destrozadas por los vándalos.

Oficialmente constituyó una represalia por el asesinato de un funcionario de la embajada alemana llamado Ernst von Rath a manos de un joven refugiado judío, Herschel Grynszpan, el 7 de noviembre en París.

El 9 de noviembre Von Rath murió a causa de sus heridas. Esa misma noche, un grupo de jerarcas nazis se reunió en Munich para conmemorar el aniversario del fallido intento de Hitler de tomar el gobierno de Baviera en 1923.

El ministro de Propaganda nazi, Joseph Göbbels, señaló que había llegado la hora de golpear a los judíos. Los líderes nazis enviaron instrucciones a sus hombres en todo el país: el pogrom tenía que parecer popular y espontáneo, y los activistas debían incorporarse después. En pocas horas estallaron graves disturbios en numerosas ciudades. Las vidrieras de los negocios judíos fueron destrozadas y los locales saqueados, se incendiaron centenares de sinagogas y hogares judíos y muchos judíos fueron atacados físicamente. Alrededor de 30.000 fueron arrestados y deportados a los campos de concentración en Dachau, Sachsenhausen y Buchenwald, donde se los hizo objeto de tratos brutales y muchos murieron. Durante el pogrom mismo, unos 90 judíos fueron asesinados.

Al finalizar este ataque, los nazis continuaron con otro tipo de severas medidas antijudías. El proceso de arianización, la apropiación de bienes y propiedades judías, se aceleró; la comunidad judía fue obligada a pagar una multa de 1.000 millones de marcos, como indemnización por la muerte de Von Rath; y los alemanes crearon una Oficina Central para la Emigración Judía (Zentralstelle für jüdische Auswanderung) para “estimular” a los judíos a que abandonasen Alemania.

Los países occidentales y la Unión Soviética se conmovieron por el pogrom de la Kristallnacht, y como resultado de ello algunos gobiernos comenzaron a permitir el ingreso de un mayor número de refugiados. Sin embargo, los nazis no se desanimaron y continuaron forjando su plan de eliminar al judaísmo europeo.


Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

domingo, 27 de enero de 2008

Kristallnacht: discurso de Estefania Izrael (Marcha 06) en el acto de lanzamiento de Marcha por la Vida 2008 en Hebraica

¿En qué piensan cuando les digo “cristales rotos”? Cierro los ojos y me imagino una botella destrozada, una copa quebrada en el suelo, hasta pienso en un cenicero lanzado por cierta diva a un ex novio.

Ahora, ¿qué les transmite un 9 y 10 de Noviembre de 1938?

Volvamos a cerrar los ojos.

Yo me imagino a un anciano que se disponía a cerrar la biblioteca en la que trabajaba, que había pertenecido a su familia por 50 años. Casi sin notarlo este anciano se encontró con hombres que rompían todas sus mesas y libros y que no paraban de gritarle: “Juden”. En ese momento lo único que tenía en la cabeza era la cara de su padre, cuando le cedió el puesto en la biblioteca.

Me imagino también una costurera, cansada de trabajar todo el día en un vestido de novia. En menos de un minuto, ella se encontró con que un grupo de hombres le estaba destruyendo las dos máquinas de coser con las que trabajaba, tirándole sus agujas, hilos y telares. Luego de unos minutos, la costurera se dio cuenta que ese mes no podría pagar el alquiler y quedaría sin lugar donde vivir.

También imagino a un niño que merendaba en el almacén de su tío que por un golpe cae al piso y observa como su tío es molido a golpes y el almacén es saqueado, pudiendo reconocer entre los agresores a 2 vecinos suyos.

¿Qué lejos que están la botella del anciano, la costurera y el niño, no?
¿Qué lugar tienen estos seres cuando nos hablan de cristales rotos?
¿Por qué me obligan a pensar en vidrios cuando lo más importante son los personajes de mi puesta en escena?
¿Dónde entran MIS sensaciones?
Es como si el lenguaje funcionara como un filtro, como un anteojo de nuestra percepción, condicionándola, determinándola.

Pero vayamos más lejos todavía.

¿Cuántas “noches de los cristales rotos” hay en nuestra vida?
¿Cuántas veces les dijimos a nuestros padres que algo era blanco y ellos nos dijeron que era negro y por qué, porque yo lo digo?

Bueno, nosotros, marchistas, estamos acá porque nos cansamos del “porque yo lo digo”, nos cansamos del rótulo de “noche de los cristales”. Decimos BASTA. Basta de que nos digan cómo son las cosas, basta de que nos digan qué es lo que tenemos que pensar. Me cansé de ver fotos en blanco y negro, de leer cientos de textos sobre el holocausto, de ver películas, de escuchar canciones. No quiero más un narrador que me esté interpretando su propia historia. Quiero construir la mía. Está bien, consumí todo el material didáctico, pero ya no me alcanza. No me es suficiente, necesito vivirlo yo mismo, conocer por mi propia cuenta eso de lo que me hablaron tantos años.

Porque lo que estudio me entra por acá (ojos) y se queda acá (cabeza), pero lo que experimento me entra por acá (todos los sentidos), me recorre todo el cuerpo y hace que se me levante cada centímetro de mi piel.
Y saben lo que aprendí, que no me alcanza con un “6 millones”, que a MÍ se me eriza la piel cuando veo mi apellido escrito en una valija en un campo de concentración o cuando no puedo encontrar el par de un zapato en esa montaña de pies solitarios con polvo; quizás vos no podés resistir tocar los arañazos de las intactas paredes de la cámara de gas de Majdanek, o quizás a vos te late el corazón más fuerte cuando te encontrás con una “B” dada vuelta en ese cartel de “el trabajo libera” en la entrada de Auschwitz.

Porque de eso se trata Marcha por la vida: de sentir, de escuchar, de tocar, de oler, de mirar y de buscar adentro nuestro, nuestros propios significados, nuestras propias definiciones, nuestros propios sentidos a partir de esta experiencia única. Se trata de descubrir MI propia noche de los cristales rotos, mi propia marcha por la vida, mi propia shoá, y después volver y contárselo a otro.

La Noche de los Cristales Rotos - Kristallnacht














Una sinagoga destrozada durante la Noche de los Cristales Rotos.
Dortmund, Alemania, Noviembre de 1938

Queridos Alumnos
Les pedimos que visiten los links relacionados con "La Noche de los Cristales Rotos" - Kristallnacht. Estos contenidos nos ayudarán a comprender mejor la próxima actividad a realizarse el día lunes 12 de noviembre a las 17 hs. en la sede de Hebraica.
Para la misma saldremos en micros desde la escuela a las 16 hs.
No se olviden de traer las autorizaciones que les entregamos debidamente firmadas por sus padres

Links
http://www.ushmm.org/wlc/media_ph.php?lang=sp&ModuleId=10007096&MediaId=3620

http://www.raoulwallenberg.net/?es/holocausto/articulos/noche-%20cristales-rotos.3787.htm

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-75912-2006-11-10.html

http://www.ushmm.org/wlc/article.php?lang=sp&ModuleId=10007096

http://www1.yadvashem.org/education/entries/Spanish/28.asp

sábado, 26 de enero de 2008

Gueto

Una calle o sector de una ciudad donde sólo vivían judíos.
La palabra fue utilizada por primera vez en Venecia en 1516, como parte del término “Ghetto Nuovo” (“nueva fundición”), nombre del barrio judío cerrado que anteriormente había albergado una fundición.

Durante la Segunda Guerra Mundial los judíos de Europa oriental fueron obligados a abandonar sus hogares y mudarse a los guetos, donde eran mantenidos de hecho como prisioneros.

Muchos judíos murieron en los guetos. Si bien no hay pruebas de que fueran creados originalmente para el propósito específico de matar judíos, o que durante la guerra los nazis procuraran transformarlos en lugares de exterminio, a los nazís no les preocupaba el elevado número de judíos que morían en los guetos de hambre y enfermedades.

Tampoco hay evidencias de que el propio liderazgo nazi haya ordenado el establecimiento de guetos en la forma que posteriormente adoptaron. Aun cuando Reinhard Heydrich ordenó, el 21 de septiembre de 1939, la concentración de los judíos polacos dentro de áreas separadas dentro de las ciudades, no la concibió de la manera en que finalmente fue puesta en práctica. Muy probablemente, los guetos fueron conformados, en forma separada, por los funcionarios locales. En consecuencia, cada gueto fue único en cuanto al modo y momento de su establecimiento, su separación del resto de la ciudad y su administración.

El primer gueto de Polonia fue establecido en la ciudad de Piotrkow Trybunalsky en octubre de 1939, apenas un mes después del comienzo de la guerra. El 30 de abril de 1940 se delimitó un gueto en la ciudad de Lodz.

El gueto más grande de Europa fue el de Varsovia, establecido en noviembre de 1940; en sólo cuatro meses, para marzo de 1941, alcanzó su número máximo de 445.000 habitantes.

En otras zonas los guetos fueron más tardíos. Por ejemplo, los de Silesia (en lo que actualmente es el sudoeste de Polonia) fueron constituidos a fines de 1942 y comienzos de 1943.

En las zonas de la Unión Soviética ocupadas por los alemanes, habitualmente se creaban los guetos después del asesinato de algunos judíos locales. También se construyeron guetos en Hungría, Ámsterdam y Theresienstadt.

Cada gueto estaba cercado y custodiado de manera diferente.

El de Lodz estaba rodeado por una cerca de madera y alambres de púa, y en algunos sectores se construyó un muro de ladrillos. Había guardias ubicados hacia el interior y el exterior de la franja divisoria entre el gueto y el resto de la ciudad.

El gueto de Varsovia estaba rodeado por un muro de 18 km de extensión. Los guardias patrullaban el perímetro y estaban apostados en sus accesos; con todo, era posible contrabandear al gueto comida y otros productos.

El de Piotrkow Trybunalski no tenía cerco ni guardias. Los polacos podían entrar y salir libremente, y se permitía a los judíos abandonarlo; fue cerrado a fines de 1941.

En octubre de ese año, Hans Frank, el responsable del Generalgouvernement, ordenó que cualquier judío que fuese descubierto fuera de su gueto, sin el correspondiente permiso, debía ser ejecutado. Durante las deportaciones, en la mayoría de los guetos se bloqueaba toda posibilidad de entrar o salir.

Cada gueto tenía además su propio sistema de gobierno. Al ser virtualmente una ciudad dentro de la ciudad, los judíos se veían obligados a prestar servicios y a hacer funcionar las instituciones por sí mismos, para lo cual no tenían ninguna experiencia previa.

Además de conducir los Judenräte, que fueron creados antes que los guetos y eran una entidad separada, los judíos tuvieron que hacer funcionar el correo, las fuerzas policiales y otros servicios que una ciudad habitualmente provee. También se vieron forzados a distribuir raciones de alimentos, y a proporcionar vivienda, atención médica y trabajo.

En algunos casos el gueto estaba dividido en dos zonas separadas: una para los trabajadores y la otra para el resto de la población. Algunos también albergaban otro tipo de refugiados además de los judíos. Por ejemplo, durante un tiempo vivieron gitanos en el gueto de Lodz.

Los judíos que vivían en los guetos del este obtenían alimentos de los alemanes y en el mercado negro. Oficialmente recibían tarjetas de racionamiento que les permitían comprar mucho menos que al resto de la población local. Para mediados de 1941, los alemanes les distribuían a los judíos en Polonia tarjetas de racionamiento que proporcionaban solamente 184 calorías por día – el 7,5% de los requerimientos mínimos diarios, mientras que los polacos obtenían una ración del 26%. Los alemanes, por supuesto, recibían una ración normal. Para complementar su mísera alimentación, los judíos se veían obligados a pagar precios exorbitantes en el mercado negro. Pero como la mayoría prácticamente no tenía dinero, muchos murieron de hambre. Algunos que trabajaban en fábricas alemanas recibían comida en las mismas.

Los nazis utilizaron diversas denominaciones para referirse a las zonas donde obligaban a residir a los judíos. En la mayoría de los casos utilizaban el término gueto. Sin embargo, en ocasiones llamaban a esas zonas “Jüdischer Wohnbezirk” (secciones residenciales judías).

Al implementarse la “Solución Final” (el exterminio total de los judíos), los alemanes comenzaron a eliminar los guetos. Los primeros fueron liquidados en la primavera de 1942, y el último gueto polaco, Lodz, en el verano de 1944. La mayoría de los judíos fueron deportados a campos de exterminio, donde fueron asesinados. Sólo un pequeño número fue enviado, hacia el final de la guerra, a campos de concentración y campos de trabajos forzados. Prácticamente todos los judíos de Europa oriental habían sido obligados a abandonar sus hogares e instalarse en los guetos de sus ciudades y pueblos.

Al finalizar la guerra, sin embargo, no quedaba un solo gueto en Europa oriental. En Hungría, donde se formaron los últimos guetos en 1944, éstos existieron sólo durante algunas semanas, mientras los judíos eran deportados a Auschwitz. El único gueto liberado fue el de Budapest, cuando las tropas soviéticas ocuparon Pest en enero de 1945.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

jueves, 24 de enero de 2008

Deportaciones

Traslados forzosos y colectivos de judíos a lugares específicos de residencia, campos de concentración y campos de exterminio, realizados por los nazis con el fin de eliminar su presencia de zonas determinadas y facilitar el control sobre ellos, su explotación y su eventual destrucción.

Ya en 1919 escribió Adolf Hitler que era necesario expulsar en su totalidad a los judíos de Alemania, mediante una metodología eficiente.

Hacia mediados de la década del ’30, las SS transformaron ese objetivo teórico en una política que procuraba obtener una Alemania físicamente “limpia” (Judenrein) o “libre” (Judenfrei) de judíos.

Después de la anexión de Austria (Anschluss) en marzo de 1938 y del pogrom de noviembre de 1938 (Kristallnacht- Noche de los Cristales), los nazis comenzaron a presionar a los judíos para que emigrasen por sus propios medios.

La primera etapa de las deportaciones comenzó poco después de la invasión alemana a Polonia en septiembre de 1939. Los judíos polacos fueron forzados a abandonar sus hogares y confinarse en guetos. También hubo intentos para desplazarlos al territorio soviético.

En la etapa siguiente, los nazis resolvieron deportar a todos los judíos que vivían dentro del Reich a una zona en el Generalgouvernement de Polonia, denominada la Reserva de Lublín. Denominado Plan de Nisko y Lublín, este esquema era parte de un programa nazi más amplio para reubicar comunidades diversas en Europa: tenía la intención de expulsar a muchos polacos de Polonia y repoblar la zona con alemanes étnicos (Volksdeutsche), fundamentalmente de la Unión Soviética. Adolf Eichmann fue puesto a cargo de las deportaciones de judíos y polacos, como experto de las SS en “asuntos judíos y evacuaciones”. Sin embargo, el proyecto fracasó y los planes de reasentamiento poblacional se interrumpieron totalmente a mediados de 1941, durante los preparativos para invadir la Unión Soviética. En ese momento, el objetivo de Hitler de expulsar a todos los judíos de las zonas ocupadas por Alemania no se había logrado aún.

La siguiente etapa de las deportaciones fue resultado de un cambio en las políticas nazis con respecto a los judíos: de la expulsión al exterminio masivo. Después de invadir la Unión Soviética en junio de 1941, los alemanes comenzaron a fusilar a los judíos soviéticos. Sin embargo, este método no podía ser aplicado en las ciudades de Europa occidental, por lo que los nazis resolvieron deportar judíos a centros de exterminio en el este.

Las deportaciones del gueto de Lodz al primer campo de exterminio en Chelmno comenzaron en diciembre de 1941.

Los otros grandes campos de exterminio estuvieron en condiciones de funcionar a mediados de 1942. Los judíos eran trasladados a los campos en trenes. El Ministerio de Transportes y la empresa de Ferrocarriles Alemanes colaboraron con los nazis en sus objetivos criminales, proporcionando trenes especiales para los judíos. En la mayoría de los casos, éstos eran hacinados en vagones de ganado; en el norte de Europa algunos judíos debieron pagar su pasaje, y en algunos casos abonaron la diferencia para pasar a primera clase.

Eventualmente, sin importar cómo llegaron, todos los judíos deportados al este sufrieron todos el mismo destino. Los judíos de Polonia fueron transportados a campos de exterminio durante todo el año 1942.

En marzo de ese año cerca de 60.000 judíos eslovacos fueron deportados a la muerte en Polonia.

En julio se realizaron deportaciones masivas desde Francia, Bélgica y Holanda – al principio sobre todo de refugiados judíos extranjeros.

En agosto, fueron deportados 5.000 judíos de Croacia.

Desde fines de octubre, más de 700 judíos de Noruega fueron arrestados y llevados a campos de exterminio.

Las deportaciones de todos estos países continuaron durante 1943, pero los alemanes comenzaron a concentrarse fundamentalmente en los judíos de los Balcanes.

Rumania deportó a Transnistria a los judíos de los territorios soviéticos que habían pasado a su poder, incluyendo Besarabia y Bucovina, pero se negó a deportar a judíos rumanos.

El gobierno italiano protegió a los judíos bajo su jurisdicción, que incluía el sur de Grecia y Francia y zonas de Yugoslavia.

Pero la mayoría de los judíos griegos vivían en el norte de Grecia, en Salónica, que estaba ocupada por los alemanes, por lo cual aproximadamente 44.000 fueron deportados a campos de exterminio entre marzo y agosto de 1943, seguidos posteriormente por el resto.

Los alemanes también intentaron deportar a los judíos de Dinamarca en octubre de 1943. Sin embargo, la población local hizo fracasar su plan, al ocultarlos y luego trasladarlos clandestinamente a la neutral Suecia.

En 1944 la mayoría de los judíos remanentes fue deportada de Eslovaquia y del último gueto, Lodz. Pero los principales esfuerzos de los nazis en ese momento se concentraron en la destrucción del judaísmo húngaro.

Después de que Alemania ocupara Hungría en marzo de 1944, fueron deportados a la muerte en Auschwitz 437.000 judíos.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

martes, 22 de enero de 2008

Judenrat

Consejos judíos establecidos por orden de los alemanes en las comunidades judías de Europa ocupada por los nazis. Tenían la función de implementar las políticas nazis en sus comunidades.

A menudo se encontraron forzosamente ante un difícil equilibrio: por un lado, sentían la responsabilidad de ayudar en todo lo posible a sus hermanos; por el otro, debían cumplir las órdenes de las autoridades nazis, que habitualmente los perjudicaban. Su papel es uno de los aspectos más controvertidos del período del Holocausto.

Los Judenrat no poseían una estructura sistemática: en algunos casos eran responsables por una sola ciudad, mientras que en otros un Judenrat o un cuerpo similar tenía autoridad sobre un distrito o inclusive a veces, sobre un país entero, como en Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Eslovaquia, Rumania y el Protectorado de Bohemia y Moravia.

Los primeros Judenrat fueron establecidos en Polonia ocupada en el otoño de 1939, pocas semanas después de que estallara la Segunda Guerra Mundial, por una orden del jefe de la Gestapo, Reinhard Heydrich, implementada por el gobernador del Generalgouvernement, Hans Frank. Debían integrarlos “personas influyentes y rabinos”.

Frank ordenó que en las zonas con menos de 10.000 judíos el Judenrat contara con 12 miembros, mientras que en los pueblos y ciudades más grandes tendría 24 integrantes.

Los consejos debían ser elegidos por la población local, y el Judenrat a su vez elegiría a su presidente y vicepresidente; los alemanes debían aprobar dichas designaciones. En algunos casos, los activistas judíos se negaron a participar en los Judenräte, ya que sospechaban, acertadamente, que los alemanes los utilizarían en contra de los propios judíos. Sin embargo, en general, los dirigentes judíos se incorporaron a los Judenrat.

Los nazis les exigían poner en práctica diversas medidas administrativas y económicas que eran perjudiciales para los judíos. En la mayoría de los casos, los Judenrat trataron de demorar o aliviar las medidas. Algunos integrantes de los consejos creían que si se accedía a las demandas, los alemanes verían cuán productivos podían ser los judíos y moderarían sus ataques. En algunos pocos casos, los miembros de los Judenrat se aprovecharon de sus posiciones de privilegio en beneficio personal, lo que generó animosidad y críticas por parte de las colectividades judías.

Los Judenrat estaban encargados de transferir a los judíos desde sus hogares a los guetos, de mantener el orden y de impedir el contrabando. Además, eran responsables de la distribución de las míseras raciones de comida suministradas por los alemanes.

En algunos casos, intentaron aliviar el hambre mediante la obtención ilegal de alimentos. También establecieron organizaciones de ayuda mutua, hospitales, clínicas médicas y orfanatos.

A partir de 1940 recibieron la orden de proporcionar mano de obra para trabajos forzados. En la mayoría de los casos los consejos accedieron a las demandas alemanas, lo que nuevamente generó tensión en las comunidades.

Cuando los nazis se embarcaron en la “Solución Final” – la aniquilación del judaísmo europeo – exigieron a muchos de los Judenrat listas de judíos para deportarlos a los campos de exterminio. Cada consejo debía resolver si accedía a las demandas alemanas y en qué medida. La mayoría procuró impedir o al menos postergar el proceso de deportación. Algunos recurrieron al “salvamento por trabajo”, intentando demostrar que el trabajo judío era esencial para la economía de guerra y que los alemanes no podían darse el lujo de exterminarlos en masa. Otros dirigentes de los Judenrat resolvieron sacrificar a una parte de la colectividad para salvar a otra – como quien amputa una mano para salvar al resto del cuerpo. Esta práctica provocó severas críticas y controversias, tanto durante la guerra como después de ella.

En numerosos casos los integrantes de los Judenrat planificaron y tomaron parte en la resistencia armada contra los nazis.


Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

domingo, 20 de enero de 2008

Campos de Concentración (Konzentrationslager)

Campos donde los nazis confinaban a sus opositores sin juicio previo.

A pesar de que el término es habitualmente utilizado para definir todos los campos en el sistema nazi, en realidad había diferentes tipos de campos, de los cuales el de concentración era sólo uno.

Existían campos de trabajo y de trabajos forzados, campos de exterminio, campos de tránsito y campos de prisioneros de guerra. Con el tiempo la distinción entre campos de concentración y campos de trabajo se hizo difusa, ya que en los de concentración se realizaban trabajos forzados.

La red de campos de concentración, que evolucionó con el tiempo, cumplió un papel importante dentro del plan político nazi. Cronológicamente, la utilización de campos de concentración puede ser dividida en tres períodos claramente diferenciados: 1933-1936; 1936-1942; 1942-1945.

El primer período corresponde al ascenso al poder de los nazis y su consolidación, en la que los campos de concentración fueron destinados a la detención de adversarios políticos del Partido Nazi, la cual comenzó muy poco después de que Hitler llegara al poder en enero de 1933. Para fines de julio, alrededor de 27.000 personas habían sido colocadas bajo lo que los nazis denominaban “custodia protectora”, en un gran número de campos de los que 20 se hallaban en Prusia.

En el otoño de 1933, los nazis comenzaron a detener a otras categorías de personas, entre ellas las consideradas “elementos antisociales”, tales como mendigos, vagabundos y delincuentes reincidentes.

En julio de 1934, el jefe de las SS Heinrich Himmler designó a Theodor Eicke, que en ese momento comandaba el campo de concentración de Dachau, como Inspector de Campos de Concentración y Unidades de Guardias de las SS. Estas unidades, que pasaron a ser conocidas como Unidades Calavera, eran los guardianes de los campos de concentración. En su nuevo puesto, Eicke tenía a su cargo la organización de la vida y los castigos de los prisioneros. Durante esta etapa, el principal objetivo del sistema de campos era el de quebrantar la oposición al régimen nazi.

En el segundo período (1936-1942), prácticamente todos los campos de concentración creados durante el primer período fueron desmantelados, excepto Dachau, y fueron construidos campos nuevos y más grandes para alojar al creciente número de prisioneros: Sachsenhausen, Buchenwald, Mauthausen, Flossenburg, Ravensbrück, Auschwitz, Majdanek, Natzweiler, Neuengamme y Stutthof. Durante este período, a mediados del cual estalló la Segunda Guerra Mundial, los nazis también establecieron campos de trabajo, de trabajos forzados y de “reeducación”.

Desde 1937 en adelante muchas empresas aprovecharon el trabajo forzado de judíos alemanes, luego austríacos y, posteriormente, de todo el territorio nazi, alojándolos en campos de concentración o en condiciones parecidas.

A partir del verano de 1938 los judíos fueron confinados en los campos de concentración por su sola condición de judíos, especialmente después del pogrom de noviembre de 1938 (Kristallnacht - Noche de los Cristales), en que 36.000 de ellos fueron arrestados. Durante todo este período, el número de confinados en campos de concentración creció constantemente. Al comenzar la guerra, alrededor de 25.000 estaban alojados en los campos de concentración; para fines de 1941, su cifra era de 60.000. Ese número creció aún más después de la invasión a la Unión Soviética en junio de 1941; decenas de miles de prisioneros de guerra soviéticos fueron encarcelados en campos de concentración nazis y muchos de ellos asesinados al poco tiempo.

A fines de 1941 y comienzos de 1942, cuando los nazis adoptaron la política oficial de eliminación del judaísmo europeo, establecieron campos de exterminio en Chelmno, Treblinka, Sobibor y Belzec. Majdanek y Auschwitz, construidos originalmente en Polonia como campos de concentración, fueron expandidos para funcionar también como centros de exterminio. Birkenau (Auschwitz II), era el centro de exterminio y sus sub-campos funcionaban como campos de trabajos forzados. En Majdanek, aquellos prisioneros que no fueron ejecutados de inmediato se incorporaron a la población del campo de concentración.

Durante el tercer período, desde febrero de 1942 hasta el final de la guerra, los prisioneros de los campos de concentración fueron oficialmente obligados a trabajar en la industria de armamentos, produciendo armas y otros productos esenciales para la economía de guerra alemana.

Previamente, los trabajos forzados habían sido frecuentemente utilizados como castigo. En ese momento, las SS crearon una oficina económico-administrativa central (Wirtschaftsverwaltungshauptamt, WVHA) para supervisar la utilización de prisioneros de los campos de concentración como mano de obra en empresas estatales y privadas. La WVHA construyó muchos sub-campos cercanos a fábricas, para alojar a los prisioneros-obreros.

Las condiciones de vida en los campos de concentración nazis variaban de período en período y de campo en campo. Entre 1933 y 1936, el trabajo, la comida y el alojamiento eran tolerables, y la mayoría de los prisioneros permanecían detenidos sólo por un año aproximadamente. Durante el segundo período y los comienzos del tercero, muchos prisioneros murieron en los campos como resultado del tratamiento brutal que recibían, las duras condiciones de trabajo, la desnutrición y el hacinamiento. En 1943 las condiciones mejoraron levemente, ya que los nazis querían que los prisioneros trabajasen eficientemente en la industria de armamentos.

Los prisioneros de los campos de concentración no tenían el menor poder de decisión; las SS les indicaban exactamente lo que debían hacer durante el día. Si un prisionero no obedecía una orden era severamente castigado con azotes, confinamiento, privación de alimentos o de otras formas. Los reclusos eran clasificados de acuerdo a su país de origen y al motivo por el cual estaban confinados. A algunos se les confiaron posiciones de supervisión o administrativas, como la de “alcalde” de la habitación, el bloque o el campo, o como kapos (capataces laborales). Esos puestos, que acarreaban ciertos privilegios, se otorgaban en general a los prisioneros alemanes, y en Auschwitz, a polacos.

Los judíos y los soviéticos ocupaban el nivel más bajo de la escala. Los judíos eran tratados mucho peor que cualquier otro grupo, y después de estallada la guerra, tuvieron muy pocas posibilidades de sobrevivir. En octubre de 1942, la WVHA ordenó la remoción de los judíos de todos los campos de concentración dentro del Reich y su deportación a Auschwitz o Majdanek, donde fueron, en su mayoría, exterminados.

En otoño de 1944 era evidente que los alemanes estaban perdiendo la guerra. Los Aliados estrechaban el cerco desde todas direcciones. Los nazis fueron cerrando gradualmente los campos de concentración fuera del Reich y enviando a sus prisioneros en terribles Marchas de la Muerte hacia los campos que aún funcionaban en Alemania y Austria.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

viernes, 18 de enero de 2008

Campos de exterminio (Vernichtungslager)

Campos nazis ubicados en Polonia ocupada, cuya única finalidad era matar a los judíos trasladados allí con ese fin. En total, aproximadamente 3.500.000 judíos fueron asesinados en campos de exterminio como parte de la “Solución Final”.

Los nazis comenzaron el asesinato sistemático masivo de judíos cuando invadieron la Unión Soviética en junio de 1941. Al principio, centenares de miles fueron fusilados por Einsatzgruppen y otras unidades. Pero ese método rápidamente se hizo engorroso, y los nazis comenzaron a buscar otras formas de exterminio. Al poco tiempo empezaron a experimentar con gas tóxico en Auschwitz y otros campos. Después que estos experimentos demostraron que la técnica era eficaz, los jerarcas nazis ordenaron erigir campos de exterminio equipados para su utilización.

Los campos de exterminio fueron construidos en la región de Polonia ocupada por Alemania en 1939. Entre ellos se encontraban la sección Birkenau (Auschwitz II) de Auschwitz, Chelmno, Belzec, Sobibor y Treblinka. Algunos expertos en el tema también incluyen en esta categoría a Majdanek con sus 360.000 víctimas, ya que durante una época los judíos que allí llegaban eran objeto de selección, al igual que en Auschwitz, y la mayoría de ellos enviados a su muerte.

Chelmno fue el primer campo de exterminio. Ubicado cerca de Lodz, entró en operaciones el 8 de diciembre de 1941 y fue desmantelado en el verano de 1944. Las víctimas —unas 320.000 personas— fueron asesinadas en furgones de gas. Auschwitz fue al mismo tiempo un campo de concentración y un campo de exterminio. Su sección de exterminio en Birkenau fue establecida en marzo de 1942 y cerrada definitivamente en noviembre de 1944. Alrededor de un millón de judíos fueron masacrados en las cámaras de gas del campo, que utilizaban el gas Zyklon B. Además, fueron asesinados allí decenas de miles de gitanos y prisioneros de guerra soviéticos.

Belzec, Sobibor y Treblinka fueron montados en 1942 como resultado de la Aktion Reinhard; sus cámaras utilizaban monóxido de carbono. Belzec funcionó desde marzo hasta diciembre de 1942, lapso en el cual 600.000 judíos fueron exterminados; Sobibor estuvo activo de abril de 1942 a octubre de 1943, con 250.000 víctimas, y Treblinka operó desde julio de 1942 hasta agosto de 1943, con 870.000.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem

miércoles, 16 de enero de 2008

Cámara de Gas

Método de exterminio masivo utilizado por los nazis.

El gas venenoso fue utilizado por primera vez por los nazis para el asesinato en masa en diciembre de 1939, cuando una unidad Sonderkommando de las SS empleó monóxido de carbono para asfixiar a pacientes psiquiátricos polacos. Un mes después, el jefe del Programa de Eutanasia resolvió utilizar monóxido de carbono para eliminar a discapacitados. Hasta agosto de 1941 más de 70.000 alemanes habían sido asesinados en cinco centros de dicho programa, que estaban equipados con cámaras de gas fijas o con furgones de gas móviles.

En el verano de 1941 los alemanes comenzaron a asesinar judíos en forma sistemática y masiva. Después de algunos meses, llegaron a la conclusión que el fusilamiento no era un método suficientemente rápido ni eficaz. Basándose en la experiencia adquirida en el Programa de Eutanasia, decidieron utilizar cámaras de gas para exterminar al judaísmo europeo.

En diciembre de 1941, en el campo de extermino de Chelmno, las SS empezaron a usar furgones de gas en gran escala, inyectando a través de un tubo especial los gases del escape en la cabina cerrada del vehículo. Las 40 a 60 víctimas apiñadas dentro del furgón morían asfixiadas en pocos minutos. Sin embargo, este método era insuficiente para los millones de judíos que los nazis querían matar.

En la construcción de los campos de exterminio, que formaron parte de la Aktion Reinhard en 1942 –el programa para exterminar a los judíos en el Generalgouvernement–, estos campos fueron equipados con grandes cámaras fijas que utilizaban los gases de escape de motores Diesel.

El campo de Belzec, que comenzó a funcionar en marzo, tenía tres cámaras ubicadas en una barraca de madera; en Sobibor, donde las matanzas empezaron en mayo, las cámaras de gas se hallaban en un edificio de ladrillos; Treblinka, inaugurado en julio, poseía tres cámaras que podían ser selladas herméticamente. En cada uno de estos tres campos fueron asesinados centenares de miles de judíos.

Durante el verano y el otoño de 1942 los nazis agrandaron las cámaras existentes y agregaron nuevas.

Cuando los transportes llegaban a Sobibor, Treblinka y Belzec, unas pocas víctimas eran seleccionadas para formar parte de las unidades Sonderkommando, mientras que otras de diversos oficios eran enviadas a talleres que servían al personal del campo. Todos los restantes eran colocados en filas, despojados de sus pertenencias y ropas y se les afeitaba la cabeza. Luego eran apiñados dentro de las cámaras de gas, con los brazos levantados para que cupiera el mayor número posible. Los bebés y niños pequeños eran arrojados sobre la masa humana. Cuando todos estaban muertos, los miembros de los Sonderkommandoretiraban los cuerpos de la cámara y los sepultaban.

Los nazis continuaron buscando métodos más eficientes. Después de algunos experimentos realizados sobre prisioneros de guerra soviéticos, descubrieron que un insecticida comercial denominado Zyklon B era apropiado para sus objetivos. El gas Zyklon B, una forma de cianuro de hidrógeno, fue puesto en uso en el centro de exterminio de Auschwitz. Durante sus cuatro años de existencia, más de un millón de personas fueron gaseadas en él. Sin embargo, los nazis nunca estaban satisfechos con el ritmo del exterminio.

Durante el verano de 1942 se hicieron planes para construir cámaras de gas más eficaces y hornos crematorios para deshacerse de los cadáveres. El proyecto fue completado bajo la dirección de la empresa JA Topf und Söhne en la primavera de 1943, y Auschwitz se transformó en el principal centro de exterminio nazi.

Algunos de los otros campos también tenían cámaras de gas, pero no eran utilizadas en forma regular: Mauthausen, Neuengamme, Sachsenhausen, Stutthof y Ravensbrück. Todas estas cámaras utilizaban Zyklon B.


Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

lunes, 14 de enero de 2008

Auschwitz - Birkenau

El campo de concentración y campo de exterminio nazi más grande, ubicado cerca de la ciudad polaca de Oswiecim, a 60 km al oeste de Cracovia, en la región de Polonia anexada a Alemania a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. La sexta parte de todos los judíos asesinados por los nazis fueron gaseados en Auschwitz.

Fue construido en abril de 1940 por orden del jefe de las SS, Heinrich Himmler, y comandado por el teniente coronel de las SS Rudolf Höss.

Los primeros prisioneros políticos polacos llegaron a Auschwitz en junio de 1940, y en marzo de 1941 había 10.900 confinados, en su mayoría polacos. Pronto se hizo famoso como el más brutal de todos los campos de concentración.

En marzo de 1941, Himmler ordenó la construcción de una segunda sección, mucho más grande que la primera, a unos 3 km del campo principal. Ese lugar, destinado a campo de exterminio, fue denominado Birkenau o Auschwitz II. De hecho, Birkenau alojó a la mayor cantidad de prisioneros del complejo de Auschwitz , judíos, polacos, alemanes y gitanos. También tenía las peores y más inhumanas condiciones – e incluía las cámaras de gas y el crematorio del complejo.Una tercera sección, Auschwitz III, construida en la cercana Monowitz, consistía en un campo de trabajos forzados denominado Buna-Monowitz y otros 45 campos anexos de trabajos forzados.

El nombre Buna provenía de la fábrica de caucho sintético del mismo nombre, perteneciente a la I. G. Farben, la compañía química más importante de Alemania. Los prisioneros, casi todos judíos, eran obligados a trabajar en esa y en otras fábricas alemanas hasta morir exhaustos, y entonces se los reemplazaba por otros.

Auschwitz fue dirigido en la primera etapa por el comandante del campo Rudolf Höss y vigilado por un cruel regimiento de las unidades Calavera de las SS, con la ayuda de un número de prisioneros que recibían mejores condiciones y alimentación y la posibilidad de sobrevivir a cambio de imponer el orden brutal en el campo.

Auschwitz I y II estaban rodeados por cercos electrificados de alambre de púa de varios metros de altura, custodiados por hombres de las SS armados con fusiles y ametralladoras. A un kilómetro de los cercos se hallaba una serie de puestos de guardia adicionales.

En marzo de 1942 comenzaron a llegar a diario trenes que transportaban judíos. En algunas oportunidades llegaban varios trenes el mismo día, cada uno de ellos con mil o más víctimas provenientes de los guetos de Europa oriental, como así también de países del oeste y del sur de Europa.

Durante 1942 llegaron transportes de Polonia, Eslovaquia, Holanda, Bélgica y Yugoslavia y de Theresienstadt.

Los transportes de judíos y también de gitanos continuaron durante todo el año 1943.

En 1944 fueron llevados a Auschwitz judíos de Hungría y de los últimos guetos destruidos en Polonia. En agosto de 1944 había 105.168 prisioneros en Auschwitz. Otros 50.000 prisioneros judíos vivían en los campos satélites. La población del campo crecía constantemente, a pesar de la elevada tasa de mortalidad provocada por la exterminación, el hambre, los trabajos forzados y las enfermedades contagiosas.

Cuando los judíos llegaban al andén en Birkenau, eran arrojados fuera de los vagones sin sus pertenencias y obligados a formarse en dos hileras, hombres y mujeres por separado. Los oficiales de las SS, entre ellos el Dr. Josef Mengele, realizaban una selección entre las filas.

La mayoría de los recién llegados era enviada a las cámaras de gas, donde eran asesinados el mismo día y sus cuerpos incinerados en el crematorio.

La minoría restante era puesta en “cuarentena”, se les afeitaba la cabeza y se les daban uniformes a rayas. Registrados como prisioneros, su número de identificación era tatuado en el brazo izquierdo. La mayoría de ellos debían realizar trabajos forzados en Auschwitz I, Auschwitz III, en los campos satélite o en otros campos de concentración, donde generalmente sólo lograban sobrevivir pocos meses.

Los prisioneros que quedaban en “cuarentena” sobrevivían unas pocas semanas. Los prisioneros cumplían con una dura rutina de trabajo: se levantaban al amanecer, formaban fila para el control matutino y marchaban al trabajo; tras largas horas de duro trabajo debían colocarse en fila para recibir una comida miserable; retornaban al campo, pasaban la inspección de las barracas y volvían a formar fila para la toma de lista nocturna. Durante estos controles los prisioneros permanecían de pie durante horas, completamente inmóviles y en silencio, precariamente vestidos cualesquiera fuesen las condiciones climáticas. Quien caía o aun tropezaba era enviado a la muerte. Los prisioneros debían concentrar toda su energía para sobrevivir las torturas cotidianas.

Las cámaras de gas en el complejo de Auschwitz constituyeron el más grande y eficiente método de exterminio masivo utilizado por los nazis. Cuatro cámaras funcionaban en Birkenau, cada una de las cuales tenía capacidad para matar a 6.000 personas por día. Exteriormente parecían salas de duchas, para así confundir a las víctimas: los recién llegados a Birkenau eran informados que antes de ir a trabajar necesitaban ducharse y desinfectarse. De ese modo se los llevaba a las cámaras, donde eran rápidamente gaseados con Zyklon B hasta morir.

Algunos prisioneros en Auschwitz fueron utilizados para experimentos médicos, por ejemplo, para medir la resistencia humana en extremas condiciones de calor y de frío. Otros eran esterilizados, sobre todo las mujeres. También se experimentaba con personas que constituían casos especiales, como mellizos y enanos.

A pesar de las horrendas condiciones, existieron casos de fuga y de resistencia armada. En octubre de 1944, miembros del Sonderkommando, los grupos de prisioneros que trabajaban en los crematorios, lograron matar a varios miembros de las SS y destruir una cámara de gas. Todos los sublevados murieron; sus diarios personales proporcionan documentación auténtica sobre las atrocidades cometidas en Auschwitz.

En enero de 1945, ante el avance de las tropas soviéticas hacia Auschwitz , los nazis, desesperados por huir, enviaron a casi todos los 58.000 prisioneros que quedaban a una Marcha de la Muerte hacia Alemania. La mayoría de los prisioneros fueron asesinados en el trayecto.

El ejército soviético liberó Auschwitz el 27 de enero; las tropas encontraron, en todo el complejo del campo, sólo 7.650 prisioneros al borde de la muerte. En total, fueron asesinados en Auschwitz aproximadamente un millón de judíos.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

domingo, 13 de enero de 2008

Sobreviviente de Auschwitz

Te invitamos a ver la entrevista realizada por Jorge Guinzburg en mañanas informales (canal 13) al sobreviviente de Auschwitz, David Galante, el cual participó relatando sus vivencias en el campo de concentración, en el libro "Un día más de vida" de Martín Hazan.

Para verlo hacé click acá

sábado, 12 de enero de 2008

Majdanek

Campo de concentración situado en un suburbio de Lublín (Polonia), que durante la Segunda Guerra Mundial formaba parte del Generalgouvernement.

El propósito oficial del campo era el de destruir a los enemigos del Tercer Reich, participar del exterminio de los judíos y colaborar en la deportación y “reubicación” de los polacos que vivían en la región de Zamosc. En Majdanek perecieron alrededor de 360.000 víctimas.

El campo, que podía albergar hasta 45.000 prisioneros, se encontraba sobre la ruta que conectaba Lublín, Zamosc y Chelm. Lo delimitaban un doble cerco de alambre de púa electrificado y 19 torres de guardia. Sus cinco secciones incluían: 22 barracas de prisioneros, siete cámaras de gas, dos horcas de madera, un pequeño crematorio (al que en septiembre de 1943 se agregó otro más grande) y edificios diversos (galpones, talleres, lavanderías y depósitos de carbón). La sección asignada a las SS estaba compuesta por un sector de viviendas, las oficinas del comandante del campo y un casino de oficiales.

Majdanek también contaba con numerosos campos satélites, entre ellos Budzyn y los ubicados en Radom y en Varsovia. Los nazis tenían grandes planes para ampliar Majdanek; querían construir barracas para 250.000 prisioneros, establecimientos fabriles, otras cámaras de gas y un crematorio más eficaz. Pero su ambicioso proyecto nunca se concretó.

Desde su apertura en septiembre de 1941 hasta su liberación en julio de 1944, el campo estuvo a cargo de cinco comandantes diferentes: Karl Koch, Max Kögel, Herman Florsted, Martin Weiss y Arthur Liebhenschel.

Los primeros prisioneros llegaron a Majdanek en octubre de 1941, seguidos durante los dos años y medio siguientes por numerosos grupos: prisioneros de guerra soviéticos y reclusos de otros campos de concentración como Sachsenhausen, Dachau, Buchenwald, Auschwitz, Neuengamme, Gross-Rosen, Gusen y Flossenberg; civiles polacos arrestados en redadas alemanas o recluidos en otros sitios; judíos de Polonia, Alemania, Checoslovaquia, Holanda, Francia, Hungría, Bélgica y Grecia; no-judíos de Bielorrusia y de Ucrania, y granjeros polacos que habían sido expulsados de la región de Zamosc.

Decenas de miles de judíos fueron deportados de Varsovia a Majdanek después del Levantamiento del Gueto de Varsovia en abril de 1943, y miles de judíos de Bialystok fueron llevados al campo después de la liquidación del gueto de esa ciudad en agosto de 1943.

En total, pasaron por Majdanek cerca de 500.000 personas de 54 nacionalidades diferentes, procedentes de 28 países; de éstos, aproximadamente 360.000 murieron en el campo. El 60% pereció como resultado de las horrendas condiciones existentes, por enfermedades, hambre, inclemencias climáticas, exceso de trabajo y agotamiento, o golpeados hasta morir por los guardianes. El otro 40% fue asesinado en las cámaras de gas o ejecutado con métodos alternativos, como los fusilamientos masivos llevados a cabo en el mismo campo o en sus alrededores. En 1941 y 1942 los nazis fusilaron a los prisioneros de guerra soviéticos que estaba enfermos y en abril de 1942 a 2.800 judíos; esa primavera también fueron fusilados miles de otros prisioneros; 300 oficiales del ejército soviético fueron eliminados en el verano de 1943; el 3 de noviembre del mismo año unos 18.000 judíos fueron fusilados en un solo día, como parte de la operación Erntefest. Los judíos eran baleados frente a enormes fosas, con el trasfondo de una música ensordecedora que ahogaba los estampidos y los quejidos de los moribundos. La mayoría de los asesinados en las cámaras de gas fueron judíos, muchos de los cuales fueron llevados a las cámaras apenas llegados al campo. Por esa razón, algunos historiadores consideran a Majdanek como un campo de exterminio, y no sólo de concentración.

En Majdanek existieron varios movimientos de resistencia, y de tanto en tanto grupos o individuos intentaban huir. Los prisioneros polacos de Majdanek fueron ayudados por el movimiento de la resistencia polaca y por organizaciones de ayuda como la Cruz Roja Polaca y el Consejo Central de Asistencia de Polonia.

En julio de 1944, ante el inminente arribo de la vanguardia del ejército soviético, los alemanes liquidaron Majdanek. Aproximadamente 1.000 prisioneros fueron evacuados; sólo la mitad de ellos llegó con vida a Auschwitz. Antes de abandonar el campo los nazis destruyeron documentación comprometedora e incendiaron el crematorio grande y otros edificios. Sin embargo, tenían tanto apuro por abandonar el campo que no alcanzaron a destruir la mayoría de las barracas de prisioneros y las cámaras de gas. El ejército soviético liberó el campo el 24 de julio. Sólo hallaron en él a unos pocos centenares de judíos.

Inmediatamente después de la liberación del campo, una comisión conjunta polaco-soviética comenzó a investigar los crímenes de guerra que se habían cometido allí. Menos de dos meses después publicó su informe; sin embargo, sólo un pequeño número de los 1.300 miembros del personal del campo fue llevado a juicio. En noviembre de 1944 fueron juzgados seis miembros de las SS por sus crímenes en Majdanek; cuatro fueron condenados a muerte, mientras que los otros dos se suicidaron antes de recibir sentencia. De 1946 a 1948 se juzgó a otros 95 integrantes de las SS que habían actuado en Majdanek, en su mayoría guardianes. Siete recibieron condenas de muerte mientras que los restantes fueron sentenciados a prisión. Desde 1975 hasta 1980 fueron juzgados en Alemania otros 16 integrantes del personal de Majdanek.

Actualmente, Majdanek es uno de los modelos mejor conservados de los campo nazis. Diversas secciones importantes permanecen en pie, constituyendo un museo en memoria de quienes perecieron allí.

Las cámaras de gas originales y el crematorio constituyen hoy un silencioso tributo a las 360.000 víctimas de Majdanek. Junto al edificio de las cámaras de gas, una estructura en forma de cúpula alberga una enorme pila de cenizas encontradas en el crematorio.



Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

jueves, 10 de enero de 2008

Treblinka


Campo de exterminio en la región noreste del Generalgouvernement, situado en Polonia a 4 km de la estación ferroviaria de Malkinia, sobre la vía férrea principal entre Varsovia y Bialystok.

Fue establecido a comienzos del verano de 1942 como parte de Aktion Reinhard – el plan nazi para exterminar a los judíos en el Generalgouvernement.

Alrededor de 870.000 personas fueron asesinadas en Treblinka.

Los primeros transportes llegaron al campo el 23 de julio de 1942 desde el gueto de Varsovia. Entre ese día y el 21 de septiembre fueron asesinados en Treblinka alrededor de 254.000 judíos de la capital polaca y 112.000 de otras poblaciones del distrito de Varsovia. También fueron ejecutados allí centenares de miles de judíos de los distritos de Radom y Lublin en el Generalgouvernement. En Treblinka murieron aproximadamente 738.000 judíos del Generalgouvernement y 107.000 del distrito de Bialystok. También llegaron allí miles de judíos de otros países, procedentes de Eslovaquia, Grecia, Macedonia y Tracia, y algunos que habían estado previamente confinados en Theresienstadt; 29.000 de ellos fueron gaseados en Treblinka, junto con 2.000 gitanos.

El programa de extermino masivo operó hasta abril de 1943; después de esa fecha sólo llegaron unos pocos transportes. A partir de agosto de 1942 el comandante de Treblinka fue el teniente coronel de las SS Franz Stangl, quien había desempeñado el mismo cargo en el campo de exterminio de Sobibor. El segundo de Stangl era Kurt Franz; con ellos se hallaban entre 20 y 30 miembros de las SS (que habían participado en el Programa de Eutanasia), y entre 90 y 120 soldados ucranianos que servían como guardianes del campo.

Treblinka estaba ubicado en una zona densamente boscosa y escasamente poblada; el lugar fue elegido para ocultar los crímenes que allí se cometían. El campo incluía áreas de alojamiento, recepción y exterminio. El sector de exterminio tenía un edificio de ladrillos que albergaba tres cámaras de gas. En un cobertizo cercano había un motor diesel que producía el monóxido de carbono que alimentaba las cámaras, el cual fluía a través de cañerías adosadas al cielorraso, que desembocaban en lo que aparentaba ser bocas de duchas. De este modo, las cámaras presentaban la apariencia de salas de baño. Cada una de ellas tenía un pasillo de acceso y otra puerta por la cual se sacaban los cadáveres. A unos 200 metros de distancia se encontraban las enormes fosas donde se sepultaban los cuerpos. El proceso de exterminio en Treblinka estaba basado en la experiencia obtenida por los nazis en Belzec y Sobibor – los otros dos campos de Aktion Reinhard.

Los trenes, con 50 a 60 vagones que transportaban entre 6.000 y 7.000 personas, llegaban a la estación cercana; 20 vagones eran remolcados al campo, mientras que el resto esperaba en la estación. Se abrían las puertas y los guardias de las SS ordenaban a los judíos descender de los vagones. Seguidamente un oficial les anunciaba que habían llegado a un campo de tránsito donde se ducharían y desinfectarían su ropa, para luego viajar a diversos campos de trabajo. Las víctimas eran llevadas a una explanada apodada “plaza de la deportación”. Hombres y mujeres eran separados (los niños permanecían con las mujeres). Las mujeres y los niños debían desnudarse en una barraca, donde a las mujeres se les cortaba el cabello (destinado a diversos usos industriales). Debían luego abandonar desnudos la barraca e ingresar en la “manguera” – un sendero angosto, cercado y camuflado que conducía a las cámaras de gas. Una vez encerradas las víctimas, se encendía el motor y el gas comenzaba a fluir al interior de la cámara. En media hora todos estaban muertos.

El siguiente grupo de víctimas llegaba mientras se retiraban los cuerpos del anterior y se los llevaba a las fosas. Esta última tarea era realizada por un equipo de reclusos judíos llamados Sonderkommando. Se trataba de prisioneros que no eran ejecutados al llegar al campo, cuya función era limpiar los vagones, preparar a las víctimas para su ejecución, ocuparse de sus efectos personales y ropas, y finalmente retirar los cadáveres, enterrarlos o, a partir de la primavera de 1943, quemarlos . La mayoría de estos judíos también eran eliminados después de unos pocos días o semanas y reemplazados por nuevas víctimas.

Después de un tiempo, los alemanes resolvieron que el proceso de exterminio en Treblinka no era lo suficientemente eficiente. Entre agosto y octubre de 1942 se construyeron diez cámaras de gas adicionales. Además, se añadió otra mejora al sistema: a los recién llegados que estaban demasiado débiles para caminar hasta las cámaras de gas por sus propios medios, se les decía que se los enviaría a la enfermería. Eran trasladados a un área cubierta sobre la que flameaba una bandera de la Cruz Roja; allí los esperaban guardias de las SS y ucranianos que los asesinaban en el acto.

Centenares de judíos intentaron saltar de los trenes camino al campo, pero la mayoría de ellos fracasó. Otros intentaron huir del campo mismo, pero casi todos fueron capturados y ahorcados. Judíos de diversos transportes ofrecieron resistencia y lograron herir o matar a guardias alemanes y ucranianos.

En agosto de 1943, cuando los prisioneros descubrieron que los alemanes planeaban liquidar el campo, organizaron una sublevación; pero ésta fue reprimida y la mayor parte de los 750 prisioneros que intentaron huir fueron capturados.

En marzo de 1943 se lanzó en Treblinka la Aktion 1005 – la campaña para destruir toda evidencia de las actividades criminales nazis, que se extendió hasta julio. En el otoño de ese año los nazis clausuraron el campo de Treblinka. La mayoría de sus estructuras fue destruida, el terreno fue arado y sembrado y el sitio convertido en una granja entregada a una familia ucraniana.

Después de la guerra, algunos integrantes de las SS que habían actuado en Treblinka fueron sometidos a juicio. Tanto el comandante Franz Stangl como su segundo Kurt Franz fueron condenados a cadena perpetua.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

martes, 8 de enero de 2008

Homenaje a Mordejai Anilewicz





Y con él a todos los combatientes del Gheto de Varsovia, como así también a todos los masacrados por la barbarie nazifascista







Resistió quien transmitió mensajes entre los sitiados y consiguió traer provisiones y algunas armas.






Resistió quien combatió armado en las calles de ciudades, montañas y bosques...

Última carta de Mordejai Anilewicz, en sus años mozos y Comandante de la revuelta del Ghetto de Varsovia, 23 de abril de 1943



Es imposible poner en palabras lo que hemos pasado.
Una cosa es clara, lo que aconteció excedió nuestros sueños mas osados.
Los alemanes escaparon dos veces del ghetto.
Una de nuestras compañías resistió durante 40 minutos.
Otra, mas de 6 horas.
Las minas instaladas en la zona de la fabrica de cepillos explotaron.
Varias compañías nuestras atacaron a los alemanes dispersos.
Nuestras perdidas humanas son mínimas, lo que también es un éxito.
Y Yeie cayo, cayo como un héroe en la metralleta.
Siento que grandes cosas están sucediendo y que lo que osamos hacer
es de enorme importancia...

Empezando desde hoy vamos a adoptar la táctica de los partisanos.
Tres compañías combatientes se desplazaron hoy por la noche
con dos misiones: reconocimiento y obtención de armas.
Recuerden, las armas de corto alcance no nos sirven.
Usamos esas armas muy raramente.
Lo que necesitamos de urgencia son granadas, rifles, metralletas y explosivos.

Es imposible describir las condiciones en que viven los judíos del Ghetto.
Solo unos pocos podrían mantenerse firmes.
El resto morirá tarde o temprano. Su destino esta decidido.
En casi todos los escondites en que se encuentran, es imposible prender una vela por la falta de aire.

Gracias a nuestro trasmisor escuchamos un maravilloso reportaje sobre nuestro combate en la radio "Shavit".
El ser recordados mas allá de las murallas del Ghetto nos alienta en la lucha.
Que la paz sea contigo, amigo! Quizás nos volvemos a encontrar!

Anielewicz, Mordejái 1919 ó 1920 - 1943)


Comandante del Levantamiento del Gueto de Varsovia.
El kibutz (colonia colectiva) Iad Mordejái en Israel lleva su nombre.

Nacido en Varsovia, Mordejái Anielewicz (se pronuncia Anilevich) llegó aún muy joven a ser dirigente del movimiento juvenil sionista socialista Hashomer Hatzaír.

Cuando comenzó la guerra, Mordejái Anielewicz huyó de Varsovia hacia Vilna, en la Polonia oriental ocupada por la Unión Soviética. Trató de hallar una ruta de escape a Éretz Israel (Palestina), pero fue capturado por los soviéticos. Después de ser liberado, Mordejái Anielewicz lideró una acción para enviar a un grupo de regreso a Polonia y así continuar con las actividades clandestinas del movimiento bajo la ocupación alemana, y se ofreció como uno de los primeros voluntarios.

Colaboró en la publicación de un periódico clandestino y organizó reuniones y seminarios. También realizó viajes clandestinos fuera de Varsovia para visitar a compañeros del movimiento juvenil en otros guetos.

En junio de 1941, al enterarse de que se estaban perpetrando asesinatos en masa de judíos, Mordejái Anielewicz formó una organización de autodefensa en el gueto de Varsovia.

En el verano de 1942 los alemanes deportaron a 300.000 judíos del gueto, en el que quedaron 60.000 personas. Al comprobar que la Organización Judía Combatiente (Żydowska Organizacja Bojowa, ZOB) era muy débil, Mordejái Anielewicz la reorganizó. La mayoría de los otros grupos clandestinos judíos se fusionaron con la ZOB, y en noviembre de 1942 Mordejái Anielewicz se transformó en su comandante.

El 18 de enero de 1943, los alemanes sorprendieron a los judíos con una segunda deportación. La ZOB se lanzó a la lucha callejera, comandada por Mordejái Anielewicz. Cuatro día después, los alemanes detuvieron las deportaciones. Los judíos interpretaron esto como una victoria de la *resistencia judía.

Durante los siguientes tres meses, Mordejái Anielewicz dirigió en la intensiva preparación de la ZOB para la siguiente etapa de combate.

La deportación final de los judíos de la ciudad comenzó el 19 de abril de 1943.
Fue la señal para que la resistencia comandada por Mordejái Anielewicz se lanzara a la rebelión conocida como “Levantamiento del Gueto de Varsovia”. Después de un duro combate, Mordejái Anielewicz y muchos de sus combatientes se refugiaron en su búnker en la calle Mila 18. A pesar de que era consciente que se acercaba el fin, Mordejái Anielewicz escribió: “El sueño de mi vida se ha hecho realidad; he vivido para presenciar la resistencia judía en el gueto, en toda su grandeza y gloria”.

El búnker cayó el 8 de mayo.
La mayoría de los miembros de la ZOB, entre ellos Mordejái Anielewicz , murieron en combate.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

domingo, 6 de enero de 2008

Korczak, Janusz - (seudónimo literario de Henryk Goldszmit; 1878-1942)

Médico, escritor y educador judío polaco, nacido en Varsovia en el seno de una familia asimilada.

Janusz Korczak dedicó su vida a los niños, especialmente a los huérfanos. Estaba convencido de que siempre se debía escuchar y respetar a los niños, y esta convicción se reflejaba en su trabajo.

Escribió numerosos libros sobre y para niños y condujo un programa de radio infantil.

En 1912 asumió la dirección de un orfanato judío en Varsovia.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial en 1939 con la ocupación alemana de Polonia, Janusz Korczak se negó a acatar las disposiciones nazis y fue encarcelado por un tiempo.

Cuando los judíos de Varsovia fueron obligados a trasladarse a un gueto, Janusz Korczak concentró sus esfuerzos, como siempre, en los niños de su orfanato. Sus amigos polacos estaban dispuestos a ocultarlo en el sector “ario” de la ciudad, pero él se negó.

El 5 de agosto de 1942, durante una ola de deportaciones que duró dos meses, los nazis ordenaron la evacuación del orfanato. Janusz Korczak marchó cantando con sus 200 niños hacia el Umschlagplatz (centro de deportaciones del Gueto de Varsovia). Según testimonios, algunas personas le ofrecieron interceder por su vida ante los alemanes. Janusz Korczak se negó a abandonar a sus niños. Fue asesinado junto con ellos en Treblinka.


Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

viernes, 4 de enero de 2008

Cracovia

Ciudad en el sur de Polonia.
En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, vivían en Cracovia 60.000 judíos, dentro de una población total de 250.000 habitantes. Durante los primeros días de la guerra miles de judíos huyeron de la ciudad.

Las tropas alemanas ocuparon Cracovia el 6 de septiembre de 1939 e inmediatamente comenzaron a perseguir a los judíos. A fines de octubre los nazis establecieron en Cracovia la capital del Generalgouvernement, y esto agravó aún más la persecución.

Al poco tiempo se creó un Comité Judío, convertido en Judenrat el 28 de noviembre. A comienzos de diciembre los alemanes llevaron a cabo acciones de terror en las cuales varias sinagogas fueron incendiadas y muchas propiedades judías confiscadas.

En mayo de 1940, los alemanes comenzaron a expulsar a los judíos de Cracovia a pueblos vecinos, en un intento de dejar a la capital del Generalgouvernement “libre de judíos” (judenrein).

Hacia marzo de 1941 alrededor de 40.000 habían sido expulsados de sus hogares y sólo 11.000 permanecían en la ciudad. Durante las expulsiones, los alemanes despojaban a los judíos de todos sus bienes. Ese mismo mes, las autoridades nazis establecieron un gueto en la parte sur de Cracovia, que fue rodeado y sellado por un muro y una cerca de alambre de púa el 20 de marzo. Los judíos que quedaban en la ciudad. fueron confinados dentro de él, junto con varios miles provenientes de comunidades cercanas.

Hacia fines de 1941 había cerca de 18.000 personas hacinadas en el escaso espacio del gueto en condiciones insalubres. Los alemanes instalaron varias fábricas dentro del gueto para aprovecharse de la mano de obra judía barata.

Dentro del gueto se crearon varias organizaciones para mejorar sus terribles condiciones. Entre ellas se destacaron la Sociedad Judía de Autoayuda Social y la Federación de Asociaciones para el Cuidado de Huérfanos.

El 19 de marzo de 1942 los nazis iniciaron un operativo de terror contra los intelectuales del gueto. Durante esta Intelligenz Aktion, cerca de 50 judíos destacados fueron deportados a la muerte en Auschwitz.

A fines de mayo los alemanes comenzaron a deportar al resto de la población del gueto a campos de exterminio. La Aktion comenzó el 28 de mayo y fue llevada a cabo por la Gestapo, la policía y unidades del ejército. Durante la operación, que se extendió hasta el 8 de junio, 300 judíos fueron asesinados en el lugar y 6.000 deportados a Belzec. Entre estos estaba el presidente del Judenrat, Artur Rosenzweig, quien se había negado a colaborar con los alemanes.

Después de la Aktion el Judenrat fue abolido y se creó en su reemplazo un Kommissariat. La superficie destinada al gueto fue reducida a la mitad, a pesar de que aún vivían allí 12.000 judíos.

A fines de octubre, como consecuencia de la negativa del Kommissariat a colaborar con los alemanes, las autoridades comenzaron una segunda Aktion, durante la cual deportaron a 7.000 judíos a Belzec y Auschwitz y ejecutaron a 700 de ellos en el lugar. Después de esta Aktion los nazis redujeron aún más la superficie del gueto y lo dividieron en dos, una parte para aquellos judíos que trabajaban y la otra para el resto de los prisioneros.

En marzo de 1943 los alemanes transfirieron a los 2.000 trabajadores judíos al campo de Plaszow, y luego procedieron a liquidar el resto del gueto, asesinando a 700 judíos y deportando a 2.300 a Auschwitz. Sólo unos pocos centenares de los transferidos a Plaszow sobrevivieron a la guerra.

Numerosas organizaciones clandestinas estuvieron activas en el gueto de Cracovia durante toda su existencia. En octubre de 1942, muchos de estos grupos se unificaron bajo un cuerpo de resistencia judía, denominado la Organización Judía Combatiente. Sus líderes decidieron que en lugar de lanzar un levantamiento dentro del gueto, donde el espacio era reducido, trasladarían la lucha al sector polaco de Cracovia. Lograron lanzar diez operaciones fuera del gueto, la más importante de ellas un ataque a un café en el centro de la ciudad, en el cual 11 alemanes fueron muertos y 13 heridos. A fines de 1943, dos de los líderes de la resistencia, Shimshon y Tova Draenger, fueron capturados en el departamento de un hombre que contrabandeaba judíos a Hungría. Aparentemente fueron ejecutados por los alemanes; la organización clandestina se disolvió después de su desaparición.

Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

jueves, 3 de enero de 2008

Varsovia

Capital de Polonia en la que existió, durante la Segunda Guerra Mundial, el gueto más grande de Europa. Centro judío de importancia, en vísperas de la guerra vivían en Varsovia 375.000 judíos, que constituían casi el 30% de la población total de la ciudad.

Alemania invadió Polonia el 1o de septiembre de 1939. Pocos días después el gobierno polaco huyó de Varsovia y el 28 de septiembre la capital se rindió a los nazis. A fines de octubre Varsovia se convirtió en centro del distrito de la nueva administración civil o Generalgouvernement, con Ludwig Fischer como gobernador.

Tan pronto como Polonia cayó ante a los alemanes, los judíos de Varsovia fueron objeto de ataques brutales y obligados a realizar trabajos forzados.

En noviembre de 1939 las autoridades alemanas dictaron la primera legislación antijudía, que incluía el uso de un distintivo judío (un brazalete blanco con una Estrella de David azul) y diversas restricciones económicas. Como resultado, muchos judíos perdieron toda posibilidad de mantener a sus familias.

Tras la creación de un Judenrat bajo la presidencia de Adam Czerniaków, no se permitió el funcionamiento de ninguna otra institución judía, excepto las asistenciales. La eficiente Sociedad Judía de Ayuda Mutua (ZTOS), financiada por el Joint Distribution Committee, organizó más de 100 ollas populares, creó Comités de Vivienda para aliviar el hacinamiento, estableció clubes juveniles y jardines de infantes y organizó actividades culturales.

En octubre de 1940 se anunció el establecimiento de un gueto judío en Varsovia, el cual fue herméticamente aislado del exterior el 16 de noviembre; en su punto máximo albergó a unos 445.000 judíos. En su comienzo, el gueto abarcaba 380 hectáreas (incluido el cementerio judío), pero su superficie fue siendo paulatinamente reducida mediante la construcción de nuevas murallas.

Ya en la primera etapa, las condiciones de vida fueron intolerables. Entre 6 y 7 personas vivían en una sola habitación, las raciones de alimentos proporcionadas por los alemanes constituían una décima parte de lo necesario, y muchas personas morían a causa de enfermedades, del frío y la desnutrición.

Las transacciones legales del gueto con el mundo exterior eran reguladas por la Oficina Alemana de Transferencia, pero la mayor parte de la actividad económica era clandestina, sobre todo el contrabando de alimentos. La mayor parte de los judíos que sobrevivieron lo lograron gracias a sus ahorros o participando en actividades económicas “ilegales”.

A pesar de las graves penurias, en el gueto de Varsovia se desarrollaba una activa vida educativa y cultural, conducida por organizaciones clandestinas. Funcionaban bibliotecas secretas, se dictaban clases a los niños y una orquesta brindaba conciertos. Destacados escritores y poetas continuaron su trabajo de creación. El Archivo Óneg Shabat, un emprendimiento clandestino liderado por el historiador Emanuel Ringelblum, se ocupó de documentar la historia del gueto de Varsovia y de otras comunidades de Polonia bajo ocupación nazi.

Muchas de las organizaciones clandestinas surgieron de diversos partidos políticos judíos y movimientos juveniles. En marzo de 1942 Itzjak Zuckerman, del movimiento juvenil sionista Dror Hejalutz, intentó unificar a los diversos movimientos dentro de una sola organización de autodefensa. Sin embargo, no todos estaban dispuestos a incorporarse a ella, y en su lugar los grupos de izquierda establecieron el Bloque Antifascista. Esta organización duró sólo dos meses y se desmembró en mayo de 1942, cuando sus dirigentes comunistas fueron encarcelados.

Durante la primera mitad de 1942, las noticias sobre deportaciones desde otros guetos hicieron cundir un creciente pánico. Al mismo tiempo, los nazis comenzaron a efectuar redadas nocturnas, durante las cuales los judíos eran sacados al azar de sus viviendas y asesinados. A fines de julio, los alemanes comenzaron una ola de deportaciones que duró dos meses. Czerniaków se suicidó al ordenársele que ayudara a decidir quién iba a ser deportado. Hasta el 12 de septiembre alrededor de 300.000 judíos fueron sacados del gueto, unos 254.000 hacia el campo de exterminio de Treblinka.

Los 60.000 que quedaron decidieron asumir una actitud diferente y pasar a la resistencia activa. Al comenzar las deportaciones, se había finalmente formado una organización de autodefensa integrada por varios movimientos bajo la conducción de Mordejái Anielewicz, denominada Organización Judía Combatiente de Varsovia (Żydowska Organizacja Bojowa, ZOB).

En enero de 1943 comenzó una nueva oleada de deportaciones. Segura de que se trataba de la liquidación final del gueto, la ZOB se lanzó a la resistencia armada. Tras cinco días en los que fueron embarcados a unos 6.000 judíos, las deportaciones se detuvieron, haciéndoles creer a los judíos que ello se debía a su resistencia. De hecho, el plan alemán había sido deportar sólo a unos pocos miles. Sea cual fuere la verdad, los judíos del gueto creyeron que había una posibilidad de sobrevivir. Los combatientes de la ZOB no compartían esa esperanza: sabían que debían luchar hasta su último hombre, y que su objetivo no era sobrevivir, sino resistir por la resistencia misma.

La liquidación final del gueto de Varsovia comenzó el 19 de abril de 1943.

Los judíos habían sido advertidos y estaban listos en los refugios construidos durante los meses anteriores.

Mientras que la población en general se escondía de los soldados alemanes, los combatientes de la ZOB atacaron a los invasores. Esta acción sin precedentes es conocida como el Levantamiento del Gueto de Varsovia – la primera rebelión de una población urbana en Europa ocupada.

Desconcertados tras varios días de lucha de guerrillas, los alemanes decidieron cazar a los judíos búnker tras búnker e incendiar el gueto. Los integrantes de la ZOB y de la más pequeña Unión Militar Judía (ZZW, del movimiento Betar) lucharon heroicamente pero no tenían posibilidad de resistir al poderío bélico nazi.

El 8 de mayo los alemanes descubrieron y destruyeron el búnker de los líderes de la ZOB, y el 16 declararon que la operación había concluido. Sin embargo, un número de judíos lograron mantenerse ocultos dentro del gueto durante bastante más de un año, y miles de ellos cruzaron al sector polaco de Varsovia en busca de refugio. Muchos murieron en el Levantamiento Polaco en Varsovia de agosto de 1944.

En agosto de 1943, 3.500 judíos de Grecia fueron transportados de Auschwitz-Birkenau a Varsovia para despejar el terreno del gueto y construir un nuevo campo de concentración. Su primera tarea fue la remoción de los cadáveres de los SS y soldados regulares muertos durante los combates. Al hacerlo encontraron, además de pruebas de la masacre, muchos manuscritos escritos en diversos idiomas por las víctimas. También se confrontaron con la satisfacción de civiles polacos que trabajaban junto con ellos por lo que había ocurrido en el gueto.

Tras el fallido Levantamiento Polaco, la ciudad fue arrasada hasta sus cimientos, y más de 150.000 polacos fueron enviados a campos de concentración o de trabajo.

Al acercarse el ejército soviético a Varsovia, en noviembre de 1944, los alemanes eliminaron los restos del gueto y dinamitaron los edificios que aún quedaban.

Los 2.466 judíos griegos sobrevivientes fueron obligados a marchar durante 27 días a Dachau. El 27 de marzo de 1945 fueron evacuados en trenes desde ese campo; el 1o de mayo las tropas norteamericanas los liberaron cerca de Munich.

El ejército soviético liberó Varsovia el 17 de enero de 1945. Alrededor de 300 judíos fueron encontrados ocultos en el sector polaco de la ciudad.




Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

miércoles, 2 de enero de 2008

Lublin

Capital del distrito del mismo nombre en Polonia.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial vivían en ella alrededor de 40.000 judíos.

Durante las primeras semanas de la guerra, antes de que el ejército alemán llegara a Lublin, miles de judíos buscaron refugio en la ciudad. Los nazis la ocuparon el 18 de septiembre de 1939 e inmediatamente comenzaron a perseguir a los judíos: se confiscaron sus propiedades, algunos sufrieron ataques físicos y muchos fueron enviados a trabajos forzados.

En noviembre de 1939 se los obligó a usar el distintivo judío, se restringieron sus movimientos y se expulsó de sus casas a los que vivían en la calle principal de la ciudad.

Al poco tiempo los alemanes comenzaron a poner en práctica un plan maestro para deportar al distrito de Lublin a todos los judíos de Polonia y del Reich. Este programa, conocido como el Plan de Nisko y Lublin, fue finalmente desechado, pero para febrero de 1940 cerca de 6.300 judíos habían sido incorporados a la región.

En enero de 1940 los nazis establecieron en Lublin un Judenrat que organizó instituciones asistenciales, cocinas populares, dispensarios médicos y orfanatos.

Cuando los alemanes comenzaron a arrestar judíos para trabajos forzados, el Judenrat recibió órdenes de proporcionar listados más amplios aún. El consejo finalmente sucumbió a la presión alemana, sumiendo a los judíos de Lublin en el terror.

En la primavera de 1941 los nazis ordenaron la creación de un gueto en la ciudad. En primer lugar, redujeron la población judía deportando a cerca de 10.000 personas a ciudades vecinas. El gueto fue establecido en marzo de 1941 y habitaban en él más de 34.000 judíos.

La deportación al campo de exterminio de Belzec comenzó el 17 de marzo de 1942; diariamente salían transportes con casi 1.400 judíos. Esta Aktion finalizó el 20 de abril: 30.000 judíos habían sido enviados a la muerte. Los 4.000 que quedaban fueron trasladados a un suburbio y durante los meses siguientes sufrieron selecciones periódicas.

Para octubre, 3.800 judíos habían sido deportados al campo cercano de Majdanek. Los últimos judíos de Lublin fueron asesinados por los nazis en julio de 1944.
La ciudad fue liberada ese mismo mes.


Zadoff, Efraim (Ed.), SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

martes, 1 de enero de 2008

"Los Justos entre las Naciones"

YAD VASHEM
La Autoridad para la Memoria de los Mártires y los Héroes del Holocausto

Al subir al poder Adolf Hitler y su partido nazi en Alemania en 1933, el antisemitismo pasó a ser la política oficial del estado.

El régimen nazi llevó a cabo un plan magistral para el exterminio sistemático de las comunidades judías de los países bajo su control.

Seis millones de judíos, entre ellos 1.5 millones de niños, fueron asesinados en los países europeos bajo la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

La mayoría de los cientos de millones de europeos bajo el régimen nazi permanecieron en silencio y no se involucraron, o colaboraron con los asesinos. Algunos prestaron ayuda e intentaron salvar judíos de manos de los nazis.

En Yad Vashem, el memorial nacional de Israel para el Holocausto, unas 15.000 personas han sido identificadas y honradas hasta ahora, bajo un programa creado por ley (1963). Estas personas son conocidas como los "Justos Entre las Naciones".

Aquellos que fueron reconocidos como tales (o sus parientes en caso del reconocimiento póstumo) recibieron la Medalla de los Justos y un certificado de honor, y sus nombres fueron inscritos en el Muro de Honor del Jardín de los Justos en Yad Vashem. Este es el máximo honor que otorga el pueblo judío, a través del Estado de Israel, a los no judíos.

Los Justos entre las Naciones que atraviesan dificultades económicas donde quiera que vivan, reciben ayuda financiera de la Fundación Judía para los Justos, una organización filantrópica cuya base está en Nueva York que fue creada para este propósito. Los Fondos Anne Frank, con base en Basilea, Suiza, cuidan del bienestar de aquellos que necesitan medicamentos. Los Justos que viven en Israel (unos 35) reciben automáticamente una generosa pensión de manos del estado.

El reconocimiento de los Justos entre las Naciones está basado en los siguientes criterios:


  • Cuando no judíos ofrecieron ayuda en situaciones en que los judíos estaban indefensos y bajo amenaza de muerte o de ser deportados a un campo de concentración.

  • Cuando el rescatador estaba consciente que al ofrecer su ayuda estaba arriesgando su propia vida, seguridad y libertad personal (los nazis consideraban la ayuda a los judíos como una ofensa capital.)

  • Cuando el rescatador no exigió una recompensa material o sustancial de los rescatados como condición para el otorgamiento de su ayuda.

  • Cuando el rescate o la ayuda está atestiguado por las personas rescatadas o corroborado por informes de testigos presenciales y, siempre que sea posible, por documentos de archivo genuinos.

Fueron muchos los tipos de ayuda que recibieron los judíos de parte de no judíos, pero a menudo ésta puede estar clasificada en cuatro grupos:

  • Albergar a un judío en una casa o en una institución laica o religiosa, protegido del mundo exterior y escondido del público.

  • Ayudar a un judío a hacerse pasar por un no judío, proveyéndole de credenciales falsas o certificados de bautismo (emitidos por el clero, como un medio para la obtención de credenciales genuinas).

  • Ayudar a los judíos a escapar a un lugar seguro, o cruzar una frontera hacia un país más seguro. Esto involucraba acompañar a adultos y niños en largos viajes clandestinos dentro de un territorio ocupado hacia una frontera y negociar el cruce seguro a través de ellas.

  • Adopción temporaria de niños judíos (mientras duró la guerra).

No existen cifras exactas del número de judíos que se salvaron gracias a la ayuda de no judíos, pero se sabe que fueron decenas de miles. En Francia, más de 200.000 judíos sobrevivieron, muchos de ellos gracias a la ayuda de no judíos. Estas son cifras aproximadas en otros países de Europa: Bélgica, 26.000; Países Bajos, 16.000; Italia, 35.000; Dinamarca, 7.200; Noruega, 900; Alemania y Austria, 5.000-15.000; Polonia, 25.000-45.000; Lituania, hasta 1.000; Hungría, más de 200.000, muchos de ellos gracias a los heroicos esfuerzos de Raúl Wallenberg y Carl Lutz; Grecia, 3.000-5.000; Yugoslavia, hasta 5.000; Albania, 1.800. Hasta ahora no se han conseguido cifras de Ucrania y Rusia.

Honrando a los Justos Entre las Naciones

Yad Vashem cree en el valor educativo y moral del reconocimiento de los Justos entre las Naciones:

Israel tiene la obligación moral de reconocer, honrar y respetar, en nombre del pueblo judío, a aquellos no judíos que ayudaron a los judíos en su momento de mayor necesidad, a pesar del gran riesgo que corrieron por hacerlo.

Las acciones de los Justos demuestran que era posible ayudar. La excusa de que la maquinaria del terror nazi paralizó los actos voluntarios opuestos a la política oficial es desmentida por las acciones de miles de personas de todo tipo que ayudaron a los judíos a sobrevivir la Solución Final.
Las acciones de los Justos sirven de ejemplo para las futuras generaciones y como parangón de conducta moral, incluso bajo una gran presión física y psicológica. Ellos demuestran que es posible oponerse a la maldad, que la resistencia es posible, no sólo al nivel de grupo, sino al nivel individual.

Los hechos de los Justos contrarrestan el terrible legado del Tercer Reich. Su ejemplo inculca la lección de que la vida es un valor supremo. Ese es el significado del lema - tomado del Talmud - inscrito en la medalla de los Justos Entre las Naciones:

"Aquel que salva una vida, es como si hubiera salvado al mundo entero".